Europa debe preparar mejor a las comunidades locales ante futuras crisis y fenómenos extremos
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Las inundaciones que la semana pasada devastaron algunas regiones del centro de Italia han vuelto a poner de manifiesto la urgente necesidad de que la Unión Europea adopte un nuevo enfoque colectivo que le permita afrontar mejor los riesgos y las crisis y reforzar la resiliencia territorial. Este fue el principal mensaje que los líderes locales y regionales transmitieron a Janez Lenarčič, comisario europeo de Gestión de Crisis, durante un debate celebrado el 24 de mayo en el marco del pleno del Comité Europeo de las Regiones (CDR). Los miembros del Comité subrayaron que debe prestarse especial atención a la gestión de las vulnerabilidades sociales y territoriales a escala local, con el fin de mitigar mejor las repercusiones de futuras crisis. Estas peticiones figuran en un Dictamen que se aprobó justo después del debate, y cuya elaboración corrió a cargo de Christophe Clergeau (FR/PSE), miembro de la Asamblea Regional de Países del Loira.
En los últimos años, los territorios europeos se han visto azotados por crisis impredecibles y a gran escala, que no conocen de fronteras administrativas y afectan en particular a las personas más vulnerables, exacerbando las desigualdades en términos de salud y bienestar. Los mortíferos incendios forestales ocurridos en Galicia y en Portugal en 2017, la erupción volcánica de La Palma de 2021, el temporal que asoló el sudeste de Francia en octubre de 2020 o las inundaciones en Alemania y Bélgica del verano de 2021 son algunos ejemplos de estos fenómenos extremos que se abaten sobre las comunidades europeas, poniendo a los agentes locales en primera línea de la respuesta pública.
En un debate con el comisario europeo de Gestión de Crisis, Janez Lenarčič, los miembros del CDR afirmaron que, para afrontar mejor estos fenómenos, Europa debe pasar de un enfoque orientado a la gestión de riesgos a una nueva cultura compartida que se base en la preparación ante estos y ante crisis imprevistas. Las instituciones nacionales y de la UE deben invertir en la preparación colectiva de nuestra sociedad ante crisis y catástrofes, haciendo especial hincapié en mantener los servicios públicos accesibles y centrándose en las personas más vulnerables.
El presidente del CDR, Vasco Alves Cordeiro, declaró: “La semana pasada vimos otro ejemplo de cómo las catástrofes naturales afectan dramáticamente a la vida de las personas: la región italiana de Emilia-Romaña sufrió las consecuencias de unas lluvias torrenciales. Los políticos locales y regionales están en primera línea cuando las consecuencias del cambio climático se hacen tangibles y tienen que gestionar las emergencias, movilizando todos sus recursos. Sin embargo, el poder de decisión de los entes locales y regionales en el ámbito de la protección del clima y el medio ambiente es limitado. De ahí la importancia del debate de hoy con el Comisario Lenarčič. Como Comisario responsable de la gestión de crisis, es de suma importancia que las experiencias de los entes locales y regionales sobre el terreno alimenten sus decisiones. También hemos compartido con él algunos ejemplos positivos de ciudades y regiones que están mejorando su capacidad para luchar contra incendios, inundaciones o sequías. En Europa tenemos que aprender unos de otros y mejorar también nuestra cooperación transfronteriza en tiempos de catástrofes naturales y crisis”.
El comisario Lenarčič destacó que “a medida que empeora la situación a escala mundial en términos de riesgos, nos enfrentamos cada vez más a catástrofes cuyos efectos trascienden fronteras y sectores. Debemos trabajar juntos para construir un futuro más seguro y resiliente para las comunidades y regiones de toda Europa. Esta es la razón por la que hemos puesto en marcha los cinco objetivos de resiliencia en caso de catástrofe y una serie de iniciativas emblemáticas, que permitirán a las regiones anticipar y superar futuras emergencias. La puesta en marcha de estas iniciativas por parte de los entes locales y regionales dentro de sus comunidades es fundamental si queremos hacer realidad estos objetivos”.
Los líderes locales y regionales expusieron sus preocupaciones y peticiones en el Dictamen «Preparación y gestión de las crisis: reforzar la resiliencia de la Unión y de sus regiones y ciudades», que se aprobó durante el pleno. El ponente, Christophe Clergeau (FR/PSE), miembro de la Asamblea Regional de Países del Loira, señaló: “Tenemos que pasar de una cultura de protección civil a una cultura de preparación de la sociedad. Para ello es importante que las políticas europeas, como la de cohesión, financien acciones de preparación y adaptación a largo plazo para futuras crisis. Las regiones y las ciudades son los mejores aliados de la UE para identificar las vulnerabilidades, en particular las sociales, tenerlas en cuenta y responder a las catástrofes. Deben formar parte de la ecuación de la resiliencia a escala europea”.
El Dictamen del CDR destaca la importancia de situar el análisis de las vulnerabilidades en el centro de la futura política de cohesión. Por este motivo, el Comité acoge favorablemente que se desarrolle un índice y pide que el Centro Común de Investigación (JRC) de la Comisión Europea cree un cuadro consolidado de indicadores regionales y locales de las vulnerabilidades sociales y territoriales. Los miembros del Comité piden el pleno apoyo político y financiero de las instituciones de la UE y los Estados miembros para esta iniciativa, que debería aplicarse a todos los niveles territoriales para comprender mejor las vulnerabilidades relacionadas con los riesgos en cada territorio, luchar contra las desigualdades sociales y territoriales y orientar las políticas públicas.
Además, los líderes locales y regionales proponen la creación de una Escuela Europea de Riesgos y Crisis que ofrezca itinerarios de formación a los responsables políticos a escala local, nacional y europea, y les permita intercambiar conocimientos y diseñar métodos de trabajo comunes para responder a las crisis. La UE también debería dotarse de una «estrategia de 72 horas para hacer frente a las crisis», adaptada a las especificidades locales, a fin de reforzar la preparación de las comunidades locales y la capacidad de la ciudadanía para aunar fuerzas en las primeras horas de una crisis, mientras esperan la llegada de ayuda.
Contexto
En este vídeose exponen ejemplos de buenas prácticas de regiones y ciudades en la gestión de crisis recientes.
En febrero de 2023, la Comisión Europea estableció cinco objetivos europeos comunes de resiliencia frente a las catástrofes, que contemplan posibles formas para los Estados miembros de mejorar en la anticipación, preparación, alerta, respuesta y protección de la ciudadanía cuando se produzcan desastres naturales.Para conseguir estos objetivos, la Comisión Europea ha puesto en marcha cinco iniciativas emblemáticas, una por cada objetivo.
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