La Comisión ENVE del Comité Europeo de las Regiones advierte la estructura propuesta para el próximo presupuesto de la UE a largo plazo conlleva el riesgo de caer en el blanqueo ecológico, lo que…
Las tensiones geopolíticas en Oriente Próximo y la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania han puesto de manifiesto la dependencia estructural de Europa de la energía procedente de combustibles fósiles importada y de proveedores externos, lo que ha provocado una nueva volatilidad de los precios de la energía con graves repercusiones económicas tanto para los consumidores como para las empresas. El Comité Europeo de las Regiones (CDR) ha acogido con satisfacción las medidas de emergencia de la Comisión Europea presentadas en la Comunicación «Acelerar la UE», al tiempo que pide una acción más decisiva para hacer frente a la pobreza energética e impulsar la resiliencia energética a largo plazo.
La declaración aprobada el 5 de mayo por la Mesa del CDR, en representación de los miembros de las veintisiete delegaciones nacionales y seis grupos políticos, subraya que la descarbonización y la electrificación de la economía de la UE son una opción estratégica para la seguridad y la resiliencia de la Unión y para su competitividad sostenible a largo plazo, no solo por razones climáticas. Los esfuerzos de la UE por reforzar su resiliencia energética y acelerar la transición limpia deben ir de la mano de la autonomía estratégica, la seguridad del suministro y la solidaridad, incluido el apoyo continuo a Ucrania.
El CDR considera esencial abordar las presiones sobre los precios a corto plazo, acelerando al mismo tiempo los trabajos para completar una Unión de la Energía más fuerte, sostenible e independiente. Pide un despliegue más rápido de las interconexiones entre los Estados miembros de la UE y la integración de las energías renovables, así como una mayor coordinación de las capacidades de almacenamiento con el fin de crear una red energética bien interconectada y más resiliente.
Sin embargo, el CDR lamenta que en la Comunicación se descuide el papel de los entes locales y regionales. Expresa su preocupación por el aumento de la pobreza energética y hace hincapié en la necesidad de prestar un apoyo específico a los hogares vulnerables. También sugiere el desarrollo de sistemas de arrendamiento social en toda la UE para las principales tecnologías energéticas eficientes y limpias de ‑, como las bombas de calor, la energía fotovoltaica en los tejados y los vehículos eléctricos.